Moore estableció que el número de transistores en un chip se duplicaría cada dos años y desde 1975 hasta hoy así ha sido (observa la gráfica).
Si pensamos un poco nos daremos cuenta que para que Moore se siga saliendo con la suya es necesario el desarrollo de nuevas tecnologías, llegará un momento donde la posibilidad de duplicar los transistores en los chips no será posible, por muy pequeños que los fabriquemos, por el mero hecho de la falta de espacio.
Hace algunos días saltó la noticia de la aparición de un “chip” fabricado con un nuevo material, el grafeno, una forma de carbono puro que se extrae a partir del grafito, el material con el que se fabrican las minas para los lápices.